Postres fríos

BUTTERMILK PANNA COTTA

 

La panna cotta es uno de los postres italianos más conocidos tras el bendito tiramisú. Hay variantes como ocurre con otras recetas, pero los elementos básicos son la nata, el azúcar, la leche y gelatina. La textura recuerda a la de un flan, aunque tiene más consistencia. Suele adornarse con frutos rojos, aunque vuestra  imaginación es el límite.

Esta receta que os traigo hoy incorpora buttermilk a la mezcla. El resultado es muy interesante porque tras el dulzor propio del postre, se nota un ligero regusto ácido al final. Os animo a probarla porque merece la pena.

Ingredientes para vuestra panna cotta:

  • 480 ml. de nata para montar (mínimo 35 % de materia grasa)
  • 6 grs. de gelatina neutra en polvo
  • 75 grs. de azúcar blanquilla
  • semillas de 1/2 vaina de vainilla
  • 250 ml. de buttermilk.
  • frutos rojos o fruta al gusto para decorar

  Preparación de la panna cotta:

  1.  Antes de empezar, si no habéis encontrado buttermilk en el supermercado, tendréis que hacerlo casero. A 250 ml. de leche, añadidle una cucharada sopera de zumo de limón recién exprimido. Dejadlo reposar hasta que parezca cortada (unos 10 minutos).
  2. Retiramos 80 ml. de nuestra nata, y la colocamos en un bowl de cristal. Esparcimos la gelatina por encima, y nos aseguramos de que se integre bien tras mezclarla. La dejamos reposar unos 10 minutos. Deberá estar completamente disuelta, sin resto de grumos o granitos. Aquí reside el secreto de la panna cotta. No conseguiremos un buen resultado si no se integra bien en la nata.
  3. En un cazo puesto al fuego, calentamos el resto de la nata con el azúcar. Añadimos las semillas de vainilla. Dejamos que hierva ligeramente pero sin dejar de vigilar la nata.
  4. En este punto, vertemos la mezcla de nata y gelatina que teníamos reservada. Incorporamos también el buttermilk, y batimos con un batidor de varillas manual, durante unos minutos.
  5. Retiramos del fuego, y pasamos la mezcla por un colador, a una jarra preferiblemente.
  6. Preparamos entre 6 y 8 cuencos, dependiendo del tamaño.
  7. Repartimos nuestra mezcla entre los cuencos, cubrimos cada uno con papel film, y los metemos en la nevera  a ser posible toda la noche.
  8. A la hora de servir, presentar vuestra panna cotta con fruta cortada por encima.

 

Consejos:

Utilicé moras para la panna cotta. Las tenía congeladas, y cometí el fallo de no esperar lo necesario.La paciencia no es lo mío. Mientras hacía las fotos siguieron soltando un poco de agua y estropearon la superficie. Para evitar esto, utilizadlas frescas a ser posible,y si no, comprobad que no les quede resto alguno de agua.

Hasta pronto!!

Carmen.

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