Bizcochos

BIZCOCHO DE ALMENDRAS Y ALMÍBAR DE RON.

Tenía esta receta pendiente desde hace bastante tiempo. Cada vez que iba a hacer este bizcocho, se me cruzaba otra receta más llamativa, y de nuevo quedaba relegada a la lista de “por hacer”. Así que me propuse una fecha límite  para darle  la publicación que se merece , ya que está realmente bueno.

La dueña de esta receta es Jill O´Connor, autora de varios libros de repostería. Cuenta en ella que el bizcocho está basado en un postre griego, que combina también nueces y ron. Lo sirven acompañado de un café especial, presentado en vaso alto.

Espero que os guste!.

Ingredientes para el bizcocho de almendras:

  • 285 grs. de almendras laminadas
  • 70 grs. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • una pizca de sal
  • 6 huevos “L” a temperatura ambiente
  • 300 grs. de azúcar blanquilla
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • un pellizquito de ácido tartárico o “cream of tartar”

Ingredientes para el almíbar de ron:

  • 420 ml. de agua
  • 200 grs. de azúcar blanquilla
  • 2 ó 3 cucharadas de ron añejo

Elaboración del bizcocho de almendras y sirope de ron:

  1. Colocamos una hoja de papel sulfurizado en la bandeja del horno, y esparcimos bien nuestras almendras. Cuando el horno alcance los 180ºC, las metemos para tostarlas. No necesitaréis más de 10 minutos, pero vigiladlas, y removedlas de vez en cuando para que el tostado sea uniforme. Están más ricas que las que venden ya como tostadas, y es una delicia el olor que dejan. Las dejamos enfriar cuando estén doraditas.
  2. En un bowl tamizamos la harina, levadura y sal, y le añadimos las almendras. Mezclamos y reservamos para más adelante.
  3. Separamos las claras y las reservamos también. Las yemas las batiremos bien, añadiéndole poco a poco 100 grs. del azúcar total.Seguiremos batiendo (a ser posible con batidor de varillas para insuflar aire a la mezcla), hasta que el azúcar esté disuelta. Añadimos la vainilla, y a continuación la mezcla de almendras que reservamos al principio.  Mezclamos. La masa se volverá espesa y difícil de trabajar, que no cunda el pánico. Reservamos.
  4. Con el batidor de varillas o si es un robot, con las palas de montar, batimos a velocidad baja las claras con el ácido tartárico.Cuando empiece a hacer espuma, subimos a velocidad media hasta conseguir picos suaves. Entonces, aumentamos la velocidad, y vamos añadiendo lentamente los 200 gr. de azúcar restante. Batimos hasta incorporarla. Tenemos que conseguir unas claras rígidas y firmes.
  5. Cogemos una cucharada bien generosa de claras, y las incorporamos a nuestra mezcla de almendras para ir aligerando la masa. Con cuidado, iremos añadiendo el resto de las claras para que no se bajen. Os recomiendo mezclar con espátula de silicona, con movimientos suaves y envolventes. Estará lista cuando no queden restos de claras sin incorporar.
  6. Engrasamos un molde -desmoldable-, de unos 22-23 cm. Vertemos nuestra masa, extendiendo bien y alisando la superficie.Horneamos a 180ºc unos 45-50 minutos. Dependerá de vuestro horno. Os recomiendo pinchar un palillo de brocheta en el centro del bizcocho, para comprobar que esté  listo.
  7. Mientras el bizcocho está en el horno, iremos preparando el almíbar. Para ello, calentamos en un cazo el agua y el azúcar,removiendo hasta que ésta se haya disuelto. Entonces subimos el fuego (tengo aún butano en casa…) o la temperatura de vuestra placa, hasta conseguir un hervor suave pero constante.Tendremos que mantenerlo así unos 10 minutos, hasta conseguir una mezcla espesa. Apartar del fuego y añadir el ron. Mezclamos y dejamos templar.
  8. Cuando tengamos nuestro bizcocho fuera del horno, lo colocamos sobre una rejilla enfriadora. Desmoldamos el exterior, pero lo dejamos sobre su base. Mientras siga caliente, pinchamos su superficie con una brocheta. A continuación, lo “bañamos” con el almíbar aún templado. La idea es conseguir un bizcocho húmedo, pero sin que se convierta tampoco, en uno de nuestros conocidos dulces “borrachos”. Este punto también va un poco al gusto. El mío era para alguien que no es muy amante del dulce, y por tanto lo bañé muy poco. Lo dejo a vuestra elección.
  9. Con mucho cuidado, retiramos el bizcocho de la base del molde cuando esté frío por completo. Si estuviese demasiado húmedo, os recomiendo dejarlo sobre la base porque podría romperse.
  10. Conservarlo al vacío.

Consejos:

  • Las almendras deberán estar muy laminadas. Si no las encontráis podéis probar a picarlas en casa, pero sin llegar a molerlas.
  • El ácido tartárico, aparte de ser utilizado en la Industria Farmaceútica, en  la Industrial,en la Química y en la Enológica, se usa muchísimo en la Industria Alimentaria  como aditivo (E-334). En mermeladas, helados, gelatinas, zumos y conservas actúa como conservante o acidificante. En el agua carbonatada como efervescente, y en lo que nos importa, la repostería, mientras evita por ejemplo, que el azúcar cristalice en los helados,  favorece que las claras se estabilicen al montarlas, quedando así más firmes.
  • Se encuentra en supermercados bajo el nombre “cream of tartar”, y en farmacias como ácido tartárico.
  • Cuanto mejor sea el ron, mejor.

Hasta pronto!

Carmen.

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