Postres fríos, Tartaletas

MINI CHEESECAKES DE RICOTTA

Cuando me fui a comprar ricotta me costó dar con él. Pero bueno!!, ¿qué pasa con este queso?. En un puesto  de la plaza de abastos me dijeron que no tenían pero que me recomendaban el queso Payoyo…(Ole ahí ese tendero con arte!….), le di las gracias y me marché lógicamente. Al final, en un super muy pequeño lo encontré junto al queso fresco. Lo he comido muchas veces con pasta y no sabía muy bien que diferencia tiene con el requesón. Se parecen muchísimo, pero al parecer el requesón no se puede considerar queso, porque se consigue con el suero de leche que sobra de la elaboración de otros quesos, dejándolo fermentar y añadiéndole bacterias (de las buenas!).

Ambos son de textura granulosa, y sabor neutro (dicen que el queso ricotta es algo más dulce y menos húmedo), pero muy aptos los dos para recetas que requieran más textura que sabor (porque para sabor ya tenemos el maravilloso queso curado de oveja de Zamora del que me declaro fan y enamorada total).

Estos cheesecakes son muy fáciles de preparar porque se hacen en una bandeja de magdalenas o cupcakes y quedan así de perfectos. La mezcla de limón y queso es un éxito ya seguro al que el toque de lemon curd lo mejora aún más.

Ideales para cuando tengáis invitados en casa porque es el bocado perfecto tras una gran comida o cena.

Tartaletas

TARTALETAS DE LIMA

Cremosas, fresquitas y refrescantes…así son estas riquísimas tartaletas de lima. El toque a almendras de la base las hace deliciosas junto a la acidez de la lima. Una combinación explosiva para este calor que no mitiga…:(

La receta original es un key lime pie. Puede hacerse con una base de galletas o con la masa que veis en las fotos. Es cuestión de gustos hacer una base u otra, pero cuando probéis a hacer esta seguro que repetís.

La lima “Key” es un tipo de lima bastante más pequeña y de piel más fina que las limas a las que estamos acostumbrados. Su preciada acidez se debe a su recolección temprana, ya que cuando alcanzan su madurez resultan más dulces. Curiosamente hoy en día la mayoría se importan desde Méjico, aunque siguen conservando el nombre de “Key lime”, haciendo referencia al tiempo en el que se cosechaban profusamente en los cayos de Florida.